Hablemos de I+D

Soledad Morales: «El turismo es el sector de actividad en el que la economía colaborativa ha tenido un mayor impacto»

22/03/2019
Rubén Permuy
Investigadora del grupo de investigación Nuevas perspectivas en turismo y ocio

Doctora en Geografía por la Universitat Autònoma de Barcelona, Soledad Morales empezó su carrera investigadora y docente en 2009 en los Estudios de Economía y Empresa de la UOC. Forma parte del grupo de investigación Nuevas perspectivas en turismo y ocio (NOUTUR), en el que estudia, entre otras cuestiones, la relación entre la economía colaborativa y el espacio turístico. Morales es, además, directora académica del máster universitario de Turismo Sostenible y TIC y del de Estrategia y Gestión Sostenible de los Destinos Turísticos, este último impulsado junto con la Organización Mundial del Turismo (OMT) de la ONU.

¿Cuáles son los objetivos de NOUTUR?

NOUTUR es un grupo de investigación con una visión analítica y crítica del turismo. Somos un grupo interdisciplinario con geógrafos, economistas, ingenieros y expertos en marketing que trabaja de manera holística, con unas estructuras de colaboración horizontales y con diferentes estilos de liderazgo, que hacen que el trabajo sea fácil y enriquecedor.

¿Cómo encajan las nuevas maneras de impulsar el turismo, por ejemplo, con la economía colaborativa?

Hemos analizado con una visión amplia cuáles son las iniciativas y los proyectos relacionados con la economía colaborativa en el turismo. Hay casos en todos los sectores: desde el alojamiento, la restauración, los guías turísticos, el turismo de experiencias y la movilidad hasta la financiación colectiva (crowdfunding).

¿La economía colaborativa relacionada con el turismo está muy determinada por el afán de lucro?

Fenómenos como Airbnb se han posicionado como economía colaborativa cuando, en realidad, son capitalismo de plataforma. Lo hemos analizado en Barcelona, y menos de un 30 % de sus transacciones son de economía colaborativa; o sea, hechas por un anfitrión con solo una propiedad. Casi un 70 % de estas acciones que se generan son de capital comercial y llevadas a cabo por grandes agentes. Aun así, también hay fenómenos como BlaBlaCar, un sistema de coche compartido (carpooling), que encajan más dentro de la definición pura de economía colaborativa. Es una de las grandes preocupaciones del turismo, porque está generando un impacto notable sobre el acceso a la ciudad, sobre todo en el alojamiento. Ahora bien, como fenómeno, la economía colaborativa también se puede aprovechar para dar lugar a nuevos discursos y nuevas maneras de gestionar el turismo. De hecho, investigamos hasta qué punto la economía colaborativa está contribuyendo a crear un sistema turístico más sostenible y a fomentar sociedades más sanas y responsables. También existen otras iniciativas que pueden ser más rupturistas, con nuevas visiones y paradigmas con el objetivo de reflexionar sobre el fenómeno turístico. A raíz de la turistificación estamos hablando de los derechos a la movilidad y a una vivienda digna y del derecho a hacer turismo.

De tu investigación internacional destaca el proyecto Improved Employability and Apprenticeship in the Tourism Sector (‘mejora de la empleabilidad y la formación en el sector del turismo’) (IdEATE). ¿En qué consistió?

Hacía un análisis de las competencias profesionales para impulsar servicios turísticos más sostenibles, trabajados con todos los actores implicados: empleadores, universidades, empresas y también estudiantes y trabajadores actuales del sector. Creamos cursos de formación virtual con el fin de poder adquirir estas competencias.

Habéis estudiado el impacto del Mercat de Música Viva de Vic: ¿qué papel tienen este tipo de eventos en el impacto turístico?

Hemos diseñado una metodología de estudio del impacto del evento. Desde la organización del Mercat de Música Viva de Vic les resulta útil para mejorar la sostenibilidad del evento o su repercusión social. El Mercat no es solo una plataforma de comercialización de música, que es uno de sus grandes objectivos, sino que tras más de treinta años se ha convertido en un eje cohesionador de la sociedad de Vic y en un foco de creación de capital social. Los estudios de impacto son un ejercicio de transparencia, especialmente cuando detrás hay instituciones públicas.

¿Nos podrías recomendar alguna obra para conocer tu ámbito de investigación?

Posiblemente podría ser la película Roma. ¿Y qué tiene que ver con el turismo? Con pocos recursos, con mucha sensibilidad y sencillez, nos traslada un mensaje y da voz a personas que quedan al margen de la sociedad. Y a menudo este ha sido el leitmotiv de mi investigación.