«La educación no puede ser entregar tareas que no te interesan nada»

 Foto: UOC

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27/02/2020
Joan Antoni Guerrero
Xavier Pascual, emprendedor de la UOC

 

Xavier Pascual estudió el máster universitario de Educación y TIC (E-learning) de la UOC, del que luego fue profesor colaborador. También es el creador de la empresa emergente BeChallenge, una plataforma que busca potenciar la creatividad mediante el pensamiento crítico a partir de metodologías activas, que tiene el apoyo de Hubbik, la plataforma de impulso al emprendimiento de la UOC. BeChallenge ha sido finalista del programa anual de emprendimiento SpinUOC; ha participado en Edutech Emprèn, iniciativa para el impulso de proyectos educativos, y ha formado parte del estand de la UOC en el 4 Years From Now (4YFN), la feria de empresas tecnológicas emergentes del GSMA MWC. Pascual ha sido uno de los organizadores de la jornada EdTech BCN, dentro del Tech Spirit, un evento para emprendedores organizado in extremis tras la cancelación del GSMA MWC y, por tanto, también del 4YFN. En esta entrevista, Pascual explica la experiencia de haber organizado un evento en solo cuatro días y habla de las cuestiones principales que se han llevado a debate. Los retos de la tecnología en la educación requieren buscar el estímulo de los estudiantes y ayudarlos a encontrar sus propios caminos de aprendizaje. Pascual defiende que en este escenario de transformación educativa Cataluña se ha convertido en un referente mundial.

 

El Tech Spirit se ha organizado alternativamente al suspenderse el GSMA MWC y por tanto el 4YFN. Ha sido un ejemplo de reacción rápida del sector de la tecnología para organizarse. En el caso de EdTech BCN, ¿también ha sido así o ya lo teníais formulado?

No, se ha generado en cuatro días, con 30 ponentes y 375 asistentes registrados. La comunidad en Barcelona es muy fuerte y cuando se produce la ausencia de un evento de referencia, sea el GSMA MWC o el 4YFN, la gente echa de menos este momento de encuentro para potenciar sinergias y compartir proyectos.

En todo caso, demuestra lo que es capaz de hacer el sector en muy poco tiempo, ponerse de acuerdo tan deprisa.

Me parece fascinante que hayamos conseguido reunir en estas jornadas a tanta gente para hablar de una cuestión tan concreta como es la tecnología y la educación. No sé si ha pasado otras veces, pero dice mucho de la propia comunidad. Se hizo una llamada desde el Tech Spirit y, a partir de ahí, sin que nos lo pidieran, nosotros lo propusimos. Tenemos esta proactividad, esta voluntad de querer ser fuertes, de salir adelante y de ser referentes. Gracias a esto también hay una referencia en Europa.

En las jornadas se ha querido tratar específicamente los retos de futuro en el sector del EdTech. ¿Cuáles son los retos principales que se plantean?

El foco es cuál es el estado en el que nos encontramos en el sector del EdTech y cuál es el futuro que vemos. No en el sentido de más tecnología. Al final, es uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento en los próximos años, según los estudios actuales. Como sector hay que tener claro hacia dónde vamos y para qué: ¿para llenar las aulas de tecnología?, ¿es esta nuestra finalidad?, ¿o bien es ayudar a la transformación educativa? Es aquí donde realmente el EdTech debería ayudar a los profesores para que no vivan como un problema este proceso de transformación. La tecnología debe ser un elemento para mejorar la vida de las personas. En el EdTech la tecnología debe ser un elemento para mejorar la vida de los estudiantes, de los docentes, la calidad educativa, y no simplemente para ganar atractivo porque es digital, hay colorines, puedes tocar pantallas y tienes avatares. El futuro del EdTech no debería tratarse de esto. La tecnología debe ser un elemento para mejorar la vida de los estudiantes y para poder construir una tecnología para la educación con bases pedagógicas sólidas.

Hablabas en la primera mesa redonda sobre la necesidad de buscar el estímulo para trabajar en proyectos. Una pantalla con colores, como dices, no es el estímulo. ¿Dónde está ese estímulo?

Primero vamos a ver qué es lo que ha pasado. Lo que ha pasado es la digitalización. Hemos llevado lo que hacíamos del papel a lo digital y esto ya se ha considerado un elemento de valor. Pero al final esto no es un elemento de valor. Es un elemento supuestamente de atracción para los estudiantes. Pero esta atracción es superficial, para el aprendizaje no sirve. Que des una tableta a un estudiante y que vaya tocando botoncitos porque sí... el atractivo para el estudiante durará un tiempo limitadísimo y la educación no consiste en eso. Por lo tanto, tenemos que conseguir que el EdTech vaya mucho más allá. El estímulo está en los intereses de los estudiantes. Si te plantean cosas que no te interesan nada, lo harás porque te lo piden. Pero eso no es aprendizaje, es entregar tareas. Esta no puede ser la educación que vivimos. Por eso actualmente tenemos a tanta gente colgada que no sabe qué hacer con su vida. Porque ha entregado tareas y nunca ha tenido claro por qué estaba allí, cuáles eran sus intereses y lo que la movía. El estímulo despertará una emoción que te comportará una motivación para llevar a cabo un aprendizaje. Y el aprendizaje es profundo cuando tienes este estímulo.

Pero esto puede ser difícil en el entorno actual. Mucha gente se puede sentir abrumada por la gran cantidad de opciones y puede que no sepa cuál es su interés...

Esto es cierto. Con relación a la personalización del aprendizaje, también debes tener clara una cosa. A la hora de buscar este interés, lo más cercano posible a los intereses de los estudiantes, nosotros planteamos retos que nos dan una visión más abierta, nos dan la oportunidad de que, en una temática, cada uno se oriente hacia donde estén sus intereses. Desde el comienzo, les planteamos el reto por el que quieren trabajar. Y a partir de ahí yo te ayudaré a que trabajes los elementos que te den los conocimientos para poder resolver este reto de manera concreta. Y esto, en sí mismo, es un reto para el profesorado. Porque el profesorado lo que debe saber muy bien es cómo poder ayudar a los estudiantes, cómo acompañarlos, cómo guiarlos y cómo diseñar estos escenarios de aprendizaje. Lo que vivimos no es un cambio, es una transformación. Y estamos aquí en el sector del EdTech porque consideramos que podemos aportar valor a esta transformación. Pero es un reto para el propio profesorado: poder adaptarse lo más posible a los intereses de los estudiantes.

¿Y cómo se puede hacer para que toda la gente que trabaja en educación comparta esta visión?

Es un elemento complejo de tratar. Hay un eje vertebrador de todo que es la vocación que hay detrás de las cosas que hacemos. A una persona que está en docencia, ¿qué es lo que la mueve? Porque si te planteas salir de tu zona de confort, primero deberás valorar si vale la pena salir de ella. Si no te queda más remedio porque la ola se te lleva, deberás decidir si subes a la barca o si la abandonas y te vas a otra parte. Pero esto también es un filtro de cara a la educación. La coincidencia con esta visión viene antes que nada por un filtrado, un elemento vertebrador que es la vocación que tenemos, la de construir estas vidas y caminos de aprendizaje de nuestros estudiantes. A partir de aquí acompañar al profesorado en un proceso de formación. Puede haber una vocación, pero quien la tiene puede no saber cómo actuar. No es tan sencillo. En las facultades de educación no se ha enseñado hasta hace muy poco cómo podemos diseñar escenarios de aprendizaje. Entonces también tenemos que ayudar en este proceso de transformación: desde las empresas que son del sector del EdTech hasta las instituciones públicas. Es un esfuerzo de todos los sectores involucrados.

Por lo tanto, hay una parte de voluntad política, pero los tempos aquí son más lentos...

Creo que obviamente siempre que nos movemos en términos privados las cosas se mueven mucho más rápido y son más sencillas porque no hay tantos interlocutores. En la esfera pública creo que debe existir una alianza con actores privados que quieren ayudar a esta transformación educativa, como en cierto modo ya se hace. Cataluña es un referente mundial bastante potente del movimiento de transformación educativa que se está generando. Se deben seguir los principios de colaboración público-privada. Esto debe ayudar a dinamizar el acompañamiento del proceso de transformación, que no es a corto plazo, sino a medio y largo plazo.

Dado el éxito que habéis tenido con este evento organizado in extremis, ¿os planteáis repetirlo?

El éxito que ha tenido este evento debería hacer pensar a la Generalitat y a la dirección de la asociación Global System for Mobile Communications (GSM). Que no se olviden del EdTech, porque hay muchas líneas, pero esta es muy importante y relevante porque es lo que nos ayuda a construir, ayuda a los docentes a construir el proceso de transformación educativa. Estamos construyendo debate y reflexión sobre lo que queremos, aquí no hacemos una feria comercial. Queremos tener una mirada crítica, nuestra voluntad es poder tener un espacio en el que se puedan hacer este tipo de debates. En el 4YFN no tenemos ni categoría, estamos en la de «otros» y esto se puede entender un poco como despreciar una línea que tiene un potencial muy importante para la sociedad y también para el mercado.